Esa maldita costumbre de intentar frenar la tecnologia

Los usos y las costumbres en nuestro país son fuente de derecho.
Esto quiere decir que los derechos no son creados solamente por las leyes, sino que éstas muchas veces reconocen la preexistencia de una situación que se ha repetido continuamente en el tiempo, y simplemente se codifica para su reconocimiento indubitable.
El gobierno porteño ha prohibido en la Ciudad el uso de la popular aplicación Easy Taxi, violando así el derecho que tenemos los usuarios de utilizar esta herramienta para solicitar el servicio de un taxi.         Este derecho nacido con la costumbre de utilizar las tecnologías que se desarrollan a nuestro servicio,
no puede ser negado ni violentado.
Por otro lado, los taxistas que ofrecían sus servicios por esta aplicación, ven transgredidos su derecho a trabajar libremente, entre otras normas ya reconocidas por la Constitución Nacional.
Ante esta situación, una amplia gama de derechos se ven atacados, ya sean escritos (Derecho al Trabajo) como en el caso de los taxistas, o pendientes de codificar, como las costumbres que las
tecnologías permiten construir en nuestra sociedad.
No puede taparse el sol con las manos. No podemos negar el avance de la tecnología, y el uso legalmente permitido que le damos.